
Una forma más inteligente de manejar el curado por UV en su taller
Seamos honestos: la mayoría de los túneles de curado por UV utilizados en la industria son excesivos. Son enormes, cuestan una fortuna y ocupan demasiado espacio. Si dirige un taller pequeño o de tamaño medio, no necesita una máquina tan grande que le imponga cómo debe trabajar. Lo que necesita es algo que se adapte realmente a su espacio.
Por eso optamos por un enfoque modular.
La ventaja de la modularidad
La mayoría de los sistemas obligan a cambiar todo el flujo de trabajo solo para adaptarse a las características de la máquina. Nosotros hicimos lo contrario.
Con un Sistema modular, puede añadir o quitar lámparas según sea necesario. ¿Necesita usar tinta más espesa? Añada un módulo. ¿Necesita aumentar la velocidad del transportador? Agregue otra lámpara para mantener un proceso de curado uniforme.
Esto significa que no desperdicia energía en lámparas demasiado grandes que podrían dañar sus materiales, ni tampoco espacio valioso en una máquina que es más grande de lo necesario.
Manejo del calor
Aquí está el problema: las lámparas UV de alta potencia se calientan mucho. Muy mucho.
Mientras la luz UV se encarga de secar la tinta, el calor infrarrojo puede ser un problema. Si trabaja con plásticos finos o películas de PET, una distancia incorrecta puede deformar su producto en cuestión de segundos.
Debe encontrar el equilibrio entre la intensidad de la lámpara y la velocidad de los ventiladores de refrigeración. Si opera las lámparas a máxima potencia en un espacio reducido, los electrodos se dañarán rápidamente, acortando así la vida útil de la lámpara. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado.
Mantenimiento sencillo
No hay nada peor que tener una lámpara estropeada que haga que toda su línea de producción se detenga, mientras espera a que llegue un técnico especializado para arreglarla.
Hemos diseñado estos sistemas de modo que pueda reemplazar fácilmente las piezas. No se necesita ningún título de ingeniería. Utilizamos conectores y soportes estándar, por lo que, cuando una lámpara se estropea, puede reemplazarla rápidamente y volver a trabajar en pocos minutos.
Obtiene resultados de calidad industrial, sin tener que pagar precios exorbitantes ni lidiar con piezas propietarias. Simplemente funciona.