
Cómo aprovechar al máximo las bombillas UV de mercurio Cuando se trabajan con bombillas UV de mercurio, todo depende de la descarga de plasma que se genera. Si la radiación ultravioleta no alcanza el nivel adecuado, la fotopolimerización no tendrá éxito. El problema es que nos enfocamos mucho en la distribución de energía espectral. ¿Por qué? Porque si hay un error de tan solo unos pocos nanómetros, habrá problemas. O bien se obtendrá una superficie pegajosa y mal curada, o, peor aún, el producto se dañará. Ninguna de estas opciones es aceptable. El secreto está en la concentración Nuestro equipo de I+D invirtió mucho tiempo en lograr una concentración de energía espectral del 0.5%. En términos sencillos, eso significa que hemos ajustado la intensidad máxima en los rangos de 254 nm y 365 nm. Para ello, debemos ser muy precisos en cuanto a la presión de vapor de mercurio y a la pureza del revestimiento de cuarzo. Si el cuarzo contiene impurezas, actúa como una esponja, absorbiendo la radiación UV antes de que llegue al producto. Eso afecta negativamente la eficiencia del proceso. Utilizamos cuarzo fundido de alta transparencia para que la energía pueda llegar efectivamente al sustrato. El problema del calor No basta con conectar estas bombillas y dejarlas funcionar sin más. Se necesita un suministro de energía estable. Si la energía varía, los electrodos se dañarán prematuramente. Hemos equilibrado cuidadosamente la relación entre vatios y longitud para mantener una iluminación constante. Pero hay un problema: cuando se busca una concentración de energía más alta, los extremos de la bombilla se calientan mucho. Si los ventiladores de refrigeración no son suficientes, los electrodos se deteriorarán mucho más rápido de lo esperado. Se obtiene un haz de luz más intenso, pero es necesario controlar el calor si se quiere que la bombilla dure más tiempo. Configuración en el mundo real Hemos diseñado estas bombillas para reemplazar fácilmente las existentes. Sus dimensiones y conectores coinciden con los de los dispositivos existentes, por lo que no es necesario volver a conectar los cables. Simplemente funcionan. Un consejo antes de comenzar a usarlas: revise sus reflectores. No importa cuán alta sea la concentración de energía, si los reflectores están oxidados o torcidos, la luz se dispersará en todas direcciones en lugar de concentrarse en el producto. Una limpieza rápida puede marcar la diferencia entre un proceso de curado perfecto y un lote desperdiciado.